El triste final de una ballena abandonada

Días atrás el mundo se conmovió al enterarse de que una pequeña ballena jorobada, de apenas dos semanas de vida, trató de mamar de un barco que se encontraba varado en la playa de Pittwater, al norte de Sidney, luego de confundirlo con su mamá.

Desde entonces, su estado comenzó a empeorar debido a la falta de alimento, razón por la cual los funcionarios del Servicio de Parques y Naturaleza del estado de Nueva Gales del Sur decidieron sacrificarla.

Colin

¿Era necesario este final? ¿No había otra opción para salvar a esta ballena? Sin duda, los interrogantes quedarán siempre sin respuesta y de nada sirvió que un grupo de ciudadanos se opusiera a esta medida fatal.

Lejos quedó ya la posibilidad de intentar devolverla al océano para que pudiera atraer a una madre adoptiva y la alternativa de criarla entre humanos con 600 litros de leche diarios. Colin, tal el nombre con el que había sido bautizada esta cría que medía cuatro metros de largo, ya no será motivo de preocupación ni correrá peligros propios de este mundo.

Pero la muerte de esta ballena no significa que esta situación no pueda volver a repetirse con otro ejemplar. Por ese motivo, resulta imprescindible determinar cómo sucedieron los hechos para evitar otros desenlaces como éste.

Colin

Y en este sentido, no se puede dejar de mencionar que, según varios expertos de Biología Marina del Proyecto Oceanía, es probable que la pequeña ballena haya perdido contacto con su madre por culpa de la contaminación acústica generada por los barcos. Por el momento, la situación está en plena etapa de investigación pero, de confirmarse esta hipótesis… ¿quién, cuándo y cómo pagará por lo que ocurrió con este animal?

Fotos: El Mundo

Fuente: elblogverde.com