Excursión al Manchao 20 al 23 Octubre 2011

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Si hay algo que aprendí en estos tres años en que salgo con Alejandro al Manchao es que una excursión en la montaña nunca debe tomarse como algo de rutina, quien lo considere así comete, en mi opinión, un error que puede traer serias consecuencias. Si la logística de la excursión esta bien planeada, muchas contingencias se pueden superar y posibilitarán que la excursión de trekking llegue a buen término, con una buena historia que contar de regreso a casa.
Una buena historia como la que relataré ahora y que puso a prueba nuestra organización y la logística empleada., asi como la voluntad de los participantes en cumplir con el objetivo de alcanzar la cumbre del Manchao.

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Todo transurrió con normalidad el día Miercoles en que llegué al Rodeo con Pablo, un participante de Santiago del Estero. Me dirijí a la casa de Carlos García (cuñado de Alejandro y muy experimentado montañista) que ya se encontraba en compañía de otros tres participantes que formarían esta expedición, Patricia, Juan y Gonzalo (estos últimos dos son amigos) que llegaron desde Capital Federal a Catamarca y que Carlos amablemente se ofreció a transportarlos al Rodeo, punto de encuentro e inicio de todas las excursiones. Yo llegue como a las 5.30 esa tarde desde Santiago, donde vivo.
En la casa de Alejandro, guía y organizador, se encontraba Belén, de Catamarca, la última de las integrantes que conformarían este grupo.
Despues de revisar el equipamiento de los participantes para chequear que no falte nada, preparamos una cena en mi casa y luego a dormir para levantarnos temprano al día siguiente para comenzar la excursión.
A las 5 de la mañana ya estabamos todos despiertos y preparando el desayuno antes de salir a la casa de Ale que nos esperaba a las 6 para partir desde allí. Esta vez saldremos por el sendero que parte de la localidad de Las Juntas (1620msnm) unos 14Km mas al Norte del Rodeo, como disponemos de vehiculos y este camino es mas corto que el habitual, Alejandro considero apropiado hacerlo esta vez por aquí. A pedido de los participantes, esta vez disponemos de un burro que al mando de el Negro Ernesto nos esperará en el primer campamento del día, él irá por la ruta normal que sale del Rodeo ya que por esta senda no puede ir debido a que hay que cruzar varios alambrados.
Llegamos a Las Juntas a las 6.45, nos ponemos las mochilas y comenzamos a caminar a eso de las 7 o 7.15, el día promete mucho sol y suave brisa.
La senda por Las juntas es mas directa, pero al mismo tiempo mas empinada y de ascenso continuo, lo cual exige mas las piernas, a cambio tiene un paisaje totalmente distinto a la que sale por El rodeo, aquí abundan los pastizales, que para esta época del año ya estan brotando, profundas quebradas con extensos pinares y cientos de cactus en flor componen estos bellos paisajes del que ahora formamos parte.
Un par de horas van ya de caminata, el esfuerzo se hace sentir y aun con la ayuda del “burri” que carga con la parte pesada del equipo, el cansancio no nos es ajeno, por lo que amerita una parada para comer algo liviano e hidratarse bien antes de seguir, tambien aprovechamos para ir guardando algo de la ropa de abrigo con la que salimos a la mañana pues la temperatura comenzo a subir y continuara creciendo a medida que pase la mañana. Despues de unos 15min retomamos la marcha, el objetivo es llegar al punto de almuerzo cerca del mediodia.

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Tal como estaba planeado llegamos a las 11.30 al lugar elegido para almorzar, tendremos una hora para relajarnos al sol, comiendo algo liviano antes de seguir. Las pampas con pastizales esta dejando lugar a las rocas, es un filo que corre de norte a sur y que tenemos que cruzar al otro lado para llegar a nuestro objetivo de este primer día, La Tinaja a 3000msnm. Un último esfuerzo y a las 14.30 llegamos allí. Mas allá del cansancio lógico por la exigente subida no parece haber ninguna otra novedad, el tiempo de llegada es óptimo considerando que por la otra ruta se llega a las 17 o 18hs como horario normal. La Tinaja es un extenso valle rodeado de varios picos e imponentes paredes de granito, aquí hay un casa de piedra natural que generalmente usamos para no tener que armar las carpas, esta situada a unos 5mts de altura al borde de una saliente de piedra, tiene un gran entrada rectangular que se ahueca hacia atras y puede alojar comodamente a unas 6 o 7 personas, al pie de la misma corre un arroyo de aguas permanentes, como el día esta muy lindo, aprovechamos para lavarnos un poco en el mismo, cambiarnos la ropa humeda y preparar unos mates con galletas para reponer energías e hidratarnos. A las 16.30 llega el Negro con el burri trayendo el grueso del equipo, algunos optan por dormir en carpa y se ponen a armarlas, el resto llevó el equipo a la casa de piedra. A las 19.30hs el sol ya se esta poniendo detras de las montañas al Oeste y la temperatura comenzo a descender por lo que nos despedimos de Juan, Gonzalo, Carlos y Belén que quedan en las carpas, Alejandro, Patricia, Pablo el Negro y Yo subimos a la casa de piedra para cocinar la cena e ir a dormir para levantarnos temprano a la mañana.
La noche transcurrió tranquila, la temperatura no bajó demasiado, solo un par de grados bajo cero y por suerte no corrió viento. A las 6Am ya estamos calentando agua para el desayuno, con un par de sonoros gritos alertamos a los de las carpas abajo para que se vayan despertando y tomando algo aparte tienen que desarmar las carpas, nosotros vamos armando las mochilas y a las 7 ya estamos todos reunidos abajo para comenzar la marcha. Allí nos enteramos que Juan y Gonzalo pasaron una mala noche, casi no durmieron, y ambos tienen un leve dolor de cabeza, sintomas normales de la puna que les esta haciendo efecto, aparte de ello no parecen tener nada mas serio, así que al poco tiempo ya estamos todos caminando hacia nuestro primer objetivo del día, el Primer Campo. Esta parte nos llevara un par de horas en subida, el ritmo de marcha es bueno, el día, al igual que ayer promete sol y una suave brisa, al norte se divisa imponente el Aconquija con todos sus picos cubiertos con una reciente y abundante nevada. Llegamos al Primer Campo cerca de las 10hs, desde aquí se observa por primera vez el Manchao en dirección Sudoeste y que debido a una reciente nevada la semana pasada se lo observa con todas las laderas blancas. Pasamos de largo y nos dirigimos al Campo Grande a donde estaremos llegando a las 11. El Campo Grande es un valle por donde pasa el Rio Ambato, principal rio del Rodeo, un poco mas al Norte esta su naciente, nosotros hacemos una pausa en su margen para almorzar y cargar mucha agua ya que de aquí hasta la tarde del día siguiente no habra otro lugar para reponerla, Juan me informa que se siente bastante mal, tiene mucho dolor de cabeza y un poco de nauseas, por lo que le doy una pastilla y que trate de dormir e hidratarse en el transurso de esta hora, Gonzalo parece estar bastante mejor cuando le pregunto, el resto del grupo esta muy animado, Pablo aprovecha y se da un breve baño en las heladas aguas del Ambato, Patricia descansa en una piedra mas abajo, el resto nos juntamos a compartir algo de comida y beber abundante agua. Rapidamente se hace hora de seguir, cargamos todas las botellas disponibles y mochila al hombro a las 12.15 estamos nuevamente en marcha. Le pregunto a Juan como se siente y me dice que un poco mejor, continuamos la marcha ahora rumbo al Oeste, al Campo de las Minas (3950msnm), nuestra siguente parada intermedia. A los 10 o 15 min de marcha Juan pide que me detenga, le duele muchísimo la cabeza y no puede seguir, aquí comienzan una serie de sucesos que hicieron de esta salida algo particular. El grueso del grupo esta algo mas arriba en la subida, por lo que le hago a Ale señas para que baje. Lo pongo la tanto de la situación y me pide que me quede yo con él, si el cabo de una hora mejora, que siga y los encuentre en el Campo de la Mina y sino que baje con él al Primer Campo y los espere a que regresen al tercer día. Continua entonces para el resto la caminata, pero al poco tiempo veo que Ale viene bajando y me dice que continue yo con el resto del grupo y que el se queda con Juan, ya que teme que mas tarde baje la neblina y se me compliquen las cosas, a la media hora me reuno con el resto del grupo que iba bastante mas adelantado. A mitad de camino entre el Campo Grande y el Campo de la Mina se encuentra una casa de piedra llamada Casa de Piedra del Cura, justo pasando la misma y a poco de iniciar una pequeña subida se me acerca Gonzalo, el amigo de Juan, manifestandome los mismos síntomas, me dice que le es imposible seguir adelante, aquí se me complican un poco las cosas, por un lado no puedo bajar, dejarlo con Juan y volver a subir porque no me darían los tiempos, aparte no se si Ale con Juan estan en el mismo lugar donde los deje o si ya partieron hacia el Primer Campo, tampoco lo puedo dejar solo en una casa de piedra, aún con todo el equipamiento para que pase la noche, sería una imprudencia así que recurro a Carlos, le pregunto si puede bajar con él y encontrarse con Ale mas abajo, aunque eso significa que la excursión termina para él, me dice que no tiene inconveniente, le agradezco el gesto y nos separamos, entonces el grupo queda así, Alejandro, Carlos, Juan y Gonzalo nos esperarán en el Primer campo a que regresemos, seguimos adelante, Patricia, Belén, Pablo, el Negro y Yo, ahora como lider del grupo, y pensando si habré tomado la desición correcta, pensamiento que me seguiría hasta el reencuentro.
Si bien esta es mi octava salida consecutiva y a pesar de haber recorrido tantas veces la senda, nunca tuve la responsabilidad de guiar al grupo, esta claro que el Negro conoce bien el camino y eso me da mucha tranquilidad, se que ante la duda puedo recurrir a él, aun así voy a intentar prescindir de su ayuda excepto que sea estrictamente necesario, me siento muy confiado y voy a aprovechar esta oportunidad para afianzar mis conocimientos.

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Llegamos al Campo de las Minas (3950msnm), pero el tiempo que teniamos a favor se perdió con todos estos contratiempos, de todas maneras es necesario una parada para reponer energías, así que como estaba previsto, hacemos un descanso de 30 o 40 min en este lugar, preparo una sopa caliente y todos se toman una corta siesta, mientras tanto yo, mirando el cielo, veo que desde el Norte y el Este se aproximan unas nubes oscuras que no tienen buena cara, se que desde aquí hasta el objetivo de este segundo día todavia faltan 3 horas y son casi las 15hs, quiero llegar a mas tardar a las 18 ya que despues se pone el sol y hay que armar las carpas ya que en la Pampa del Manchao (4000msnm) hay muy pocos refugios naturales. Los despierto y les digo que debemos apurar un poco la marcha si queremos llegar con buen tiempo a destino.
Desde donde estamos hasta la Pampa del Manchao hay que subir dos cuestas importantes, que nos situan a 4170msnm estas son bastante empinadas y a esta altura en que uno vienen acarreando bastante cansancio lo que menos hay son fuerzas. Aquí empieza a jugar el aspecto mental, se que será un gran desafío para todos.
Para mi asombro veo que la marcha progresa a buen ritmo, ya nos acercamos a la primera cuesta y antes de encararla les propongo una breve parada, luego de la cual y con paso lento pero sin pausa vamos saliendo de la misma hasta una extensa planicie que permite un paso mas largo y descansado, esta planicie desemboca en el inicio de la segunda cuesta, repito el proceso y a las 17.30 ya estamos en lo alto de la salida a la Pampa del Manchao, las nubes se arremolinan al Este y yo todavia me aferro al pronóstico del clima que anunciaba buen tiempo para estos 4 dias, (que errado estaría).
Llegamos finalmente a las 18hs a donde sera nuestro campamento por esta noche, me siento muy orgulloso del grupo, mostraron una entereza total, dieron todo y no les puedo pedir mas, me pongo a armar las carpas en una parte plana que hay allí, y dispongo la carpa de dos personas para que la ocupen Belén y Patricia, y en una individual lo ubico a Pablo, el Negro y Yo nos ubicaremos en un par de casas de piedra que hay un poco mas arriba que solo tienen lugar para una persona en cada una. La otra casa de piedra esta llena de nieve y no se puede usar. La temperatura esta agradable, si bien hace 0ºC no corre viento y con poco abrigo estoy comodo, con el Negro preparamos una sopa de fideos y abajo estan haciendo lo mismo, la idea es dormir temprano para salir mañana a las 7 con las primeras luces.
A las 3 de la mañana me levanto para ir al baño, miro el cielo y hay una hermosa luna, pero prestando mas atención me doy cuenta que por partes esta nublado, pienso, tal vez engañandome a mi mismo que a la mañana estara despejado y todo seguira como hasta ahora, vuelo a dormir y a eso de las 5 me despierta un ruido, es Pablo que llevando a cuestas su bolsa de dormir trata de instalarse en algun recoveco, ahí me entero de que toda la noche estuvo así y es porque es un poco claustrofóbico y el encierro de la carpa lo tenía muy inquieto, el Negro le dice que como no avisó antes y le armaba un lugarcito en la casa de piedra donde él estaba aunque entren un poco apretados, pero ya es tarde para eso, ya casi es hora de levantarse, a todo esto desde hace una hora que esta cayendo una suave nevada, solo visible al haz de la linterna.
Despues de un fugaz y austero desayuno nos preparamos para encarar la cumbre, es un trayecto de unas 2hs de duración, salimos bien abrigados ya que la temperatura hasta que salga el sol sera baja, el termometro indica 0ºC, a las 7.30 estamos en camino. Como vamos sin mochilas y la primera parte es suave, al poco tiempo tomamos buen ritmo, el que mantenemos justo hasta comenzar a subir la ladera Norte llamada la Pupusa, aquí la cosa cambia, debemos tener en cuenta que venimos de varios dias de intensa caminata y la puna esta haciendo efecto en los que quedamos, especialmente en Pablo que encima no durmió en toda la noche, la marcha se deteriora con rapidez, las pausas para descansar se suceden con mas frecuencia pero el final esta cada vez mas cerca, o al menos el final de esta cuesta, a medida que ascendemos los manchones de nieve se hacen mas extensos, por partes las botas se hunden hasta los tobillos. Al final de la cuesta hacemos todos un descanso general, el cielo se esta cubriendo de oscuros nubarrones y eso me tiene algo intranquilo, no tanto por la lluvia en si, sino porque salí sin el impermeable y si se me moja la campera de plumas, chau campera. Falta la última parte para llegar a la cumbre, es un tramo breve algo mas rocoso y un poco mas empinado, un último empujón y estamos todos en la cumbre, o mejor dicho en la primera cumbre a 4500msnm, ya que la cumbre verdadera se encuentra mas al sur y un poco mas alta, para llegar a ella hay que atravesar por un filo muy escarpado y algo peligroso. El riesgo que conlleva hace que solo unos pocos se atrevan a a realizarla, por nuestra parte estamos mas que satisfechos con esta. Llegamos a las 10hs, el tiempo se desmejoró, una cerrada niebla amenaza con cubrirnos si no nos movemos rápido, yo por mi parte debo cumplir una última misión, dejar en la urna de cristal una imagen de la Virgen de Guadalupe, encargo muy especial que me hizo mi esposa para que desde las alturas proteja a todos quienes quieran alcanzar la cima.
A las 10.30 , despues de firmar todos el libro de cumbre y sacarnos las fotos de rigor, emprendemos el regreso, como se veia venir, una espesa niebla comienza a cubrir el cerro, venimos bajando a buen paso a pesar del cansancio y llegamos a las 12.15hs al campamento, les indico que mientras algunos preparen alguna comida rápida, los demas vayan desarmando las carpas y acomodando las mochilas, debemos emprender el regreso cuanto antes ya que todavía falta un buen trecho para llegar al Primer Campo, me entero por un mensaje de texto de Alejandro que recibí en la cumbre que estan todos bien aguardando nuestro regreso. A las 13.30 comenzamos la marcha nuevamente. Una intensa garrotillada nos acompañará buena parte del camino que de entrada nomas comienza con una subida extensa, la marcha viene lenta y de continuar así vamos a llegar muy tarde al campamento, un sonoro trueno retumba varias veces en los cerros circundantes y se intensifica la caida de garrotillo, ayudo a Patricia con su mochila para subir lo mas rápido posible esta cuesta, sabiendo que ya del otro lado todo es bajada, no quiero parecer insensible al cansancio de los demas pero a sabiendas de que el clima solo puede empeorar les indico que debemos apurar el paso todo lo que se pueda, venimos con el tiempo en contra y no quiero llegar de noche al campamento, ya de por si es dificil orientarse con niebla, tanto peor sería sumarle hacerlo de noche, a partir de aqui todos ponen sus últimas dosis de energías y de a poco la marcha se intensifica, por suerte la caminata se ameniza con algunas anecdotas que cuenta Belén de otras excursiones que hizo, todos vienen riendo y charlando, pasamos sin detenernos por el Campo del las minas a eso de las 16.30hs, -No esta tan mal, pienso para mi mismo- calculo que en una hora o menos llegaremos al Campo Grande y de allí resta solo una hora mas o 40 min hasta el Primer Campo, asi que puede ser posible llegar hasta las 18hs que es mi objetivo.
Llegando al Campo Grande, el Negro me avisa que Pablo no puede mas, esta exhausto. La niebla esta muy espesa y no veo el cerro que tengo frente a mi pasando el rio, el Negro sugiere dejar las mochilas de las chicas aquí e irse con ellas y con el burro al campamento y volverse con el burro libre a buscar a Pablo, yo me quedo con él para acompañarlo y asistirlo en lo que haga falta. son las 17.45 un calculo rápido me indica que como a las 18.30 deberían estar llegando y la vuelta le tomara unos 30min, asi que le digo a Pablo que van a estar aquí como a las 19. En un alero de piedra nos acomodamos, Pablo saca la bolsa de dormir y se tira un rato, le administro unas gotas de Reliverán para sus nauseas y me siento a esperar. Se que lo de él es solo cansancio y que con un buen descanso se recuperará lo suficiente como para llegar. La niebla no da muestras de disiparse, de a ratos se convierte en fina llovizna, por suerte no hace frío, esta agradable. Al poco tiempo Pablo se incorpora, se siente mucho mejor y nos ponemos a conversar, miro el reloj y recien son las 18.30, calculo que ya deberían haber llegado y me imagino la cara de Ale cuando no nos vea. 30 minutos mas tarde levanto la vista y esta todo despejado, se ve hasta la punta del cerro que debiamos subir y al instante un grito desde lo alto y veo a Alejandro y a Carlos que casi corriendo estan bajando el cerro, los tranquilizo diciendo que todo esta bien, que bajen tranquilos, pero Carlos viene embalado, carga la mochila de Pablo y antes de que me de cuenta ya estan subiendo el cerro, Yo acomodo las cosas y con Ale cargamos las mochilas que faltan y salimos para arriba, aprovecho esta caminata para ponerlo al tanto de lo que paso el día anterior cuando quedo Gonzalo, él tambien me cuenta que cuando lo vio bajar a Carlos con Gonzalo se dio cuenta que había quedado yo al mando de lo que quedaba del grupo, pero celebró mi desición de seguir, ya que sería una buena oportunidad para mi de poner en practica todo lo que me vino enseñando en el transcurso de estas excursiones. Así charlando me conto que el día anterior, llegaron con Juan y Gonzalo al Primer Campo, ambos se tiraron en la casa de piedra a dormir y recuperar el sueño perdido, comer bien e hidratarse, al día siguiente y debido a la intensa niebla solo pudieron hacer cortas salidas, para matar un poco el aburrimiento se pusieron a mejorar la casa de piedra, haciendo mas alta la pared que la cubre del viento, recolectando leña para el fuego y tambien descubrieron una vertiente mas abajo que les sirvio para tener agua fresca, a las 10.30 Ale se subió a un pequeño cerro cercano para ver si encontraba señal en el celular y allí fué cuando me envio el mensaje, supuso correctamente que a esa hora estaríamos en la cumbre.
Juan y Gonzalo, ahora ya totalmente recuperados, nos estaban esperando con mate, pancito caliente y galletas, Pablo, Belén y Patricia ya estaban en las bolsas de dormir recuperandose del cansancio y contando todo lo vivido en estos dias. Por mi parte sentí una gran sensación de alivio de saber que había llevado a mi grupo sano y salvo a la cumbre y de regreso.
Como es costumbre en estas excursiones, me dediqué a preparar la cena, bien abundante, todos comimos hasta quedar satisfechos, una insistente llovizna , de a ratos copiosa, nos acompaño. De a poco los murmullos se aquietaron y todos quedamos dormidos, afuera el golpeteo del agua y algunos esporádicos truenos fueron los compañeros en la noche.
A las 6 ya estabamos todos despiertos, muy animosos, si bien la llovizna paro un buen rato, amenazaba con continuar mas entrada la mañana, por el momento el sol aparecio brevemente como para levantar un poco el espíritu, acomodamos las mochilas, ensillamos el burri y listos para partir, Alejandro estimaba que llegaríamos al Rodeo cerca de las 14.30.
El descenso hasta la Tinaja, no tuvo mayores novedades, se hizo en los tiempos previstos y en el arroyo cargamos un poco de agua para el final del trayecto, aquí nos separamos del Negro que debia volver por el Rodeo como el primer día, nosotros seguimos por el camino de Las Juntas, de nuevo la niebla se cerro al poco tiempo, por lo que el ritmo de marcha disminuyó, en parte para no perder de vista la senda, así transcurrio el resto de la mañana, algunos metros mas abajo la niebla se transformo en fina llovizna nuevamente, la que nos acompaño el resto de la bajada, en la última media hora al fondo ya se podian divisar los vehiculos, la hora de llegada sería a las 12.30hs, mucho antes de lo que se esperaba, Llegaba así a su fín esta excursión.

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Como comenté al principio, no se debe tomar como rutina una salida a la montaña y este es un claro ejemplo de ello, la logística y un adecuado manejo de los recursos disponibles propiciaron que, a pesar de todo, esta excursión culminara con éxito. Fue muy lamentable que Juan y Gonzalo no pudieran continuar y hacer cumbre, pero la montaña esta allí y siempre habra una oportunidad para la revancha. De todos me llevo el mejor recuerdo y mi felicitación a Patricia, Belén y Pablo por la enorme voluntad que pusieron para concretar la cumbre y el buen humor que mantuvieron aun en condiciones dificiles.
Agradezco mucho a Alejandro por haber depositado su confianza en mí, y tambien a Carlos ya que resignó la cumbre para ayudar, una mención especial le dedico a Ernesto (el Negro) por su incondicional apoyo, su buen humor, predisposición y su muy buen trato con la gente.

Ahora un merecido descanso y a prepararse para la salida de Abril 2012.

Para información acerca de las excursiones al Manchao escribir a Rodolfo Ocaranza rodyoca@arnet.com.ar o a Alejandro Fernandez montaale@hotmail.com

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