Joven arrastrado por alud en el Catedral se recupera


Randall Stacey ya piensa en volver al snowboard. Abandonó el sanatorio y está en una hostería.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Randall Stacey, el jovencito norteamericano arrastrado por una avalancha en el cerro Catedral se repone de sus lesiones y ya piensa volver a practicar snowboard. “Estoy bien, agradecido con la gente que se preocupa por mí”, aseguró ayer, mientras se retiraba de un control de rutina en el Sanatorio San Carlos. “Es joven, se va a reponer pronto”, sostuvo uno de sus amigos, que empujaba la silla de ruedas con la cual se desplazaba Randall por el centro de salud.

El parte médico indica que Randall, de 16 años, tuvo golpes y fractura leve de pelvis (cadera), que podría haber ocurrido mientras caía en la avalancha con su tabla de snowboard.

En momentos de abandonar el sanatorio, Randall lució sonriente y con buen ánimo. Confirmó que es la primera vez que visita Bariloche y practica snowboard en el cerro Catedral. También es consciente de que se pierde los días de nieve, ya que deberá recuperarse de las lesiones. “No obstante, ni bien pueda vuelvo a la práctica del snowboard”, aseguró. Anoche ya compartió la cena con sus amigos de la South American Snow Session, con los cuales comparten el alojamiento en una hostería 3 estrellas en Playa Bonita.

Ayer el centro invernal volvió a operar con normalidad y la avalancha solo era un mal recuerdo. Después del presente incidente, hasta los más cabezas duras comprobaron que en toda ladera nevada puede haber riesgo de avalancha. Igualmente, como suele suceder ante los grandes accidentes en montaña ocurridos en la región, las evaluaciones pormenorizadas tardan o directamente no se llevan a cabo.

A diferencia de los centros de esquí mendocinos, donde la prevención por las avalanchas es un tema cotidiano y muy riguroso, con decenas de aludes cada invierno, en los centros invernales patagónicos este aspecto no tuvo demasiada importancia. No obstante, con la mayor incursión de deportistas fuera de pista, también se multiplicaron los accidentes por desprendimientos níveos.

En lo que va del milenio ocurrieron varios accidentes por avalancha y los muertos superan la media docena, esto es más de uno por año. Los expertos consultados coincidieron en que el rescate se efectuó con rapidez y coordinación y mucho ayudó a que Randall tenga colocado su equipo ARVA en emisión. Ello permitió desenterrarlo en menos de 10 minutos, y solo presentaba golpes y síntomas de asfixia, no congelamiento como se consignó ayer.

Fuente: Río Negro online

VIA: losandeszine.blogspot.com