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Sexo en Altura: El Caso Aconcagua

Sexo encima del Gigante Aconcagua

Sexo encima del Gigante Aconcagua

Después de varios meses en los campamentos de Aconcagua, las personas que trabajan como “campamenteros” (sobre todo los hombres)  y los guardaparques comienzan a tener necesidades sexuales. Dado que la mayoría de los campamenteros son hombres, una mujer soltera arriba de 4000m está tan escasa como oxígeno.

Leyendo las noticias de la región, encontré una joya de nota que sirve como lección tanto para los montañistas como para los no-montañistas.

“Una campamentera de Plaza de Mulas (4230m) estaba muy contenta porque el novio iba a ir a visitarla. Unas horas después, nos va a ver el chico porque se había olvidado los preservativos. Todos los guardaparques lo aplaudieron porque la mayoría de los que trabajan allá son hombres y son pocas las mujeres y muy codiciadas. No consiguió los preservativos porque nosotros no tenemos y no sabemos si se concretó o no la relación (risas). Lo que sí sabemos es que volvió a las 2 de la mañana con un edema de pulmón y a las 7 el helicóptero lo tuvo que bajar. No sabemos qué pasó, pero se supone que el edema de pulmón se desencadena luego de un esfuerzo intenso o de una gran actividad física,” según el relato de Carina Capparoni publicado en el diario Uno de Argentina.

Los médicos que trabajan en el Aconcagua señalan que aquellos que trabajan la temporada obviamente no van a tener ningún dificultad en realizar actividades de alta rendimiento, tal como el sexo. Incluso, un medico en la nota dice que hay una cancha de voleibol en la Plaza de Mulas y “si una persona puede jugar voleibol a esta altura, seguro que puede tener sexo.”

Así que si un montañista que quiere atacar el cumbre de Aconcagua piensa en el sexo, más le vale pasar primero por la cancha de voleibol antes de seducir a su pareja en una carpa.

fuente: diariouno.com.ar

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