Manaslu: Edurne para arriba; Juanito para abajo

Noticias de ,

La montaña muestra a veces su cara más cruel, injusta incluso. Eso es lo que ha pasado este año en el Manaslu (8.156 m.). Las cosas han sido al reves. El octavo ochomil ha castigado a las expediciones más madrugradoras, más previsoras y ha premiado a las más tardonas. Me explico. Lo madrugadores llegaron a primeros de septiembre. El Manaslu les recibió con buen tiempo e inmediatamente se pusieron a trabajar. En una semana habían instalado ya el campo II, a 6.800 metros, hasta donde subieron todo el material necesario para un futuro ataque a cumbre, una práctica habitual en las expediciones para aligerar peso en las jornadas decisivas.
Justo en esas fechas llegó al CB la expedición comandada por Edurne Pasaban, que apenas tuvieron tiempo de subir al campo I antes de que entrase el mal tiempo y no parase de nevar durante casi veinte días. Y así llegamos a esta semana, en la que por fin el monzón de ha moderado y las expediciones se han podido poner de nuevo en movimiento. El momento de los disgustos para las expediciones que montaron el C-II hace tres semanas y que han visto cómo quedaba sepultado por tres metros de nieve, con la de Juanito Oiarzabal. Y el momento de la esperanza para las más rezagadas, que han aprovechado para montar ese C-II a principios de semana e iniciar el ataque a cumbre con el objetivo de alcanzar el fin de semana, como es el caso de la de Edurne Pasaban.
En medio quedan la pequeña historia de lucha y solidaridad que han protagonizado ambos grupos.
A principios de semana, cuando Edurne y compañía subieron al C-II para montar sus tiendas y pasar la última noche de aclimatación ya vieron que las cosas estaban feas para Juanito, ‘Beja’ Ruiz de Apodaca y los demás. Y es que la explanada en la que debía haber una docena de tiendas de las expediciones que habían llegado hasta allí semanas antes se había convertido en una gran pendiente llena de nieve. Como mínimo tres metros de espesor. En cuanto se lo comunicaron a Juanito no esperó ni un segundo. Se lanzó al C-II a buscar las tiendas y el imprescindible material, con la inestimable ayuda de los de ‘Al Filo’ que permitieron a los alaveses dormir en sus tiendas.
Dos días ha estado el grupo de Juanito buscando las tiendas, con sondas de hasta tres metros. Pero sin resultado. Ayer, totalmente abatidos, descendían al campo base. Ironías del destino, cuando llegaban a él se cruzaban con Edurne y su gente, que salían para arriba con la intención de hacer cumbre el domingo.
El veterano ‘Benja’ Ruiz de Apodaca, curtido en mil batallas como Juanito y que se ha llevado al Manaslu a media familia, no podía ocultar su decepción a través del telégono satélite. ” Hemos sentido una rabia increíble. vienes preparado para que la montaña te eche para atrás porque no puedes con ella. Pero que pierdas todo por una nevada… Yo llevo muchos años en esto y te haces a todo, pero me ha dado mucha pena por los chicos” (en referencia a su hijo y sus sobrinos, que le acompañan).
En un último gesto de solidaridad, la expedición de ‘Al Filo’ les propuso repartirse su material entre las dos expediciones y haceru n ataque conjunto, pero en una decisión que ennoblece a Juanito y compañía declinaron el ofrecimiento “porque al final podíamos poner en peligro su ataque a cumbre”, explicaba ‘Benja’.
Pero El grupo de Edurne tampoco lo va a tener nada fácil. La mnotaña está caergada a tope de nieve y ayer mismo informaban que para llegar al campo I, donde han hecho noche, habían encontrado nieve hasta la cintura. Y a partir del campo II sólo encontrarán terreno virgen, ya que nadie ha subido más arriba. El C-III lo montarán sobre la marcha mañana en torno a los 7.400 metros y el domingo intentarán alcanzar la cumbre.

Vía: http://blogs.elcorreodigital.com