«Buceando con nieve». Buceos extremos en la Patagonia Argentina

En esta oportunidad nos dirigimos a una localidad, tipo Aldea de Montaña, muy parecida a las de Suiza o Alemania. Se llama «Villa La Angostura» a orillas del Lago Nahuel Huapi en la costa opuesta a San Carlos de Bariloche, a unos 400 Km. al sur de Neuquén Capital, PATAGONIA ARGENTINA.

Nuestro objetivo era realizar varios Buceos Técnicos en condiciones
extremas
. Estamos en plena temporada Invernal, temporada de ski, snowboard, etc. (léase mucho frío) en esta parte del Planeta  y el clima es propicio para realizar este tipo de actividades. El pronóstico meteorológico nos anunciaba lloviznas y/o nevadas en zona cordillerana. Justo lo que necesitábamos: MUCHA NIEVE
Planificamos los buceos de los próximos días y nos dispusimos a preparar los equipos: Trajes secos, bi-botellas con aire y botellón de Deco con EAN50 para las paradas de descompresión, además de todo el resto del equipo técnico, como boya, carrete, linternas, ordenadores, etc.

Salimos de Neuquén con un sol hermoso, llegamos a la Villa nevando
fuertemente. Era justo lo pronosticado. Con una inmensa alegría por el clima ideal, nos dispusimos a  bucear en cercanías de la Villa. El sitio elegido era «Lago Espejo«, sitio enclavado dentro del «Parque Nacional Nahuel Huapi», distantes unos pocos km. Costa de lago con arenilla fina y unos paredones de piedra que anunciaban una profundidad ideal, 40 metros. Nos tuvimos que calzar los secos bajo una persistente nevada, que justo al momento de la inmersión se hizo más densa. ¡¡No lo podíamos creer!! Díos nos ha bendecido con este paisaje casi de ensueño. Nos dispusimos a develar los secretos del lago. La visibilidad de unos 15 metros nos permitía ir imaginándonos lo que vendría. Rocas, troncos de árboles milenarios, pero ningún signo de peces del lugar. Verificando con nuestro compañero que todo estuviese en orden, seguimos descendiendo por el perfil del lago hasta alcanzar la cota planificada. Todo es más oscuro y más frío. Una vez logrado el objetivo, emprendimos el regreso copiando el mismo perfil, hasta alcanzar los puntos donde deberíamos hacer las paradas de descompresión. Siempre en pareja y no perdiendo el contacto visual con los demás, fuimos superando las distintas cotas, hasta alcanzar la superficie. Todo un éxito, el cielo seguía plomizo con nevisca y nosotros totalmente satisfechos por el objetivo cumplido. El buceo, increíble. El lugar, un paraíso. QUE MAS SE PUEDE PEDIR!!!!

Salimos con el alma llena y unas ganas terribles de repetir al día siguiente otra vez un buceo extremo como el ya vivido. A tomar algo caliente para reponer la pérdida de energía y descansar, ya que al día siguiente, nos esperaba otra gran desafío: superar la marca anterior!
Luego de una reparadora cena y un muy merecido descanso, al día siguiente buscamos otro sitio para la inmersión. Seguros de que el Lago Espejo no nos había develado todos sus secretos, volvimos al él, pero en otro punto. El clima nuevamente nos depara una copiosa nevada, es mas, nunca dejo de nevar.
Una vez determinado donde haríamos la inmersión, comenzamos a desplegar todos los equipos. Nuevamente asignamos parejas y al agua!

 

La meta a alcanzar era los 50 metros. El entorno era el ideal, muchos paredones de rocas presagiaban que si eso veíamos afuera, se repetiría abajo. Y no nos equivocamos. Los lagos cordilleranos son de origen glaciar, por lo cual muchas veces sus perfiles de fondo son tipo «V» limados por muchos años de hielo que se mueven muy lentamente y que generan los famosos paredones de roca muy lisas que suelen verse en superficie. Hoy, el hielo no existe y su lugar lo reemplaza el agua que disfrutamos actualmente.

Otra vez nos acompaño la nieve hasta la cota cero. Giramos nuestros cuerpos y desde abajo se veía como golpeaban los copos de muy buen tamaño. Nos dispusimos a descender y develar más secretos del Lago. La visibilidad era excelente y los ordenadores nos marcaban 5 grados centígrados de temperatura, bastante frío allí abajo, pero nuestros equipos secos trilaminados con bajomudas abrigadas estaban preparados para la ocasión. A medida que descendíamos, todo se vuelve azulado. Grandes rocas, rodales de árboles milenarios dispersado por el fondo, pero muy pocos peces que se asustaban ante nuestra presencia. El perfil del lago era propicio para descender rápidamente. Así logramos la cota planificada y luego de verificar que todos estuviéramos en perfectas condiciones, emprendimos el ascenso hacia las paradas planificadas. Al iniciar el ascenso, volvían todos los colores a su lugar, bueno nunca se fueron, no los veíamos!!! La claridad comenzaba a mostrarnos que ya se acercaba el final. Gran algarabía al salir a superficie. Volvimos a lograr el objetivo y el entorno natural nos seguía sorprendiendo.

 

Alcanzamos la costa y a tomar algo calentito para recuperar el cuerpo, preparar los equipos en los vehículos y emprender el regreso. En nuestras bitácoras plasmaremos fríamente las inmersiones. Muchas fotos, videos y anécdotas para recordar, pero en nuestras mentes y nuestros corazones quedarán grabados a fuego los increíbles momentos vividos. Quiero agradecer al grupo que hizo posible este buceo extremo en la Patagonia: Paúl Gonzalez, Axel Spanjersberg, Claudio Tapia y quien suscribe.
A todos, mil gracias por compartir tan hermosos buceos.

Marcelo Pierini- Buzo Técnico
[email protected]
NEUQUEN – PATAGONIA ARGENTINA

Para NoticiasOutdoor

Video: Paúl Gonzalez

1 comentario en “«Buceando con nieve». Buceos extremos en la Patagonia Argentina”

  1. Cesar

    Pensar q Claudio arranco buceando nocturnos en las costas del Atlantico con una linterna comun, nunca me voy a olvidar del agua q tenia esa linterna en su interior, le preste la q estaba utlizando yo para q disfrutara de su primera inmersion nocturna.

    Un abrazo

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