«Nevado del Aconquija» Relato de la travesía en Mountain Bike por Catamarca y Tucumán

Como las otras travesías que hacemos en el noroeste argentino «Valles  Calchaquíes» y «De las salinas a la selva», esta travesía sería un encantode contrastes,donde pasaríamos de la selva húmeda sub-tropical a la puna, de la puna a los inmensos salares, de temperaturas de 40° a 10°, del aire húmedo y denso al aire seco, de 1000 a 3000 metros, todo en solo algunas horas. Esto no solo es interesante y sorprendente, sino también exigente para el ciclista, que debe esforzarse y tomar todas las precauciones del caso para no sufrir innecesariamente. El noroeste argentino tiene en común con Perú, Chile y Bolivia al «hombre de los Andes» herencia de los tiempos del Inca, que por fuera se muestra en el color «te con leche» de su piel, y por dentro se manifiesta a través de la reflexión, el respeto por los antepasados, el valor de la tierra como «madre tierra», la lentitud y el aprecio por sus tradiciones, folklore, devoción religiosa y artesanías.

Partimos desde Buenos Aires un día viernes,para llegar a San Miguel deTucumán, capital de la Provincia de Tucumán, conocida en Argentina como «el jardín de la república». Tucumán es incuestionablemente conocida por suhistoria, allí se declaró la independencia argentina en 1816, es la regiónpor excelencia productora de caña de azúcar, gran parte de su geografía estacubierta por selva sub-tropical y fue escenario de fuertes luchas en latrágica década del ’70 argentina. El día de llegada fue solo para eldescanso y el paseo por sus calles. En la noche fuimos a cenar a «YerbaBuena» una avenida donde la «caliente» vida nocturna de los tucumanos mejorse manifiesta.

Al día siguiente nos trasladamos en ascenso desde la ciudad a 400 metrossobre el nivel del mar hasta el Cerro San Javier, desde donde se puedeobtener una visión panorámica de la ciudad y recorrimos la única rutaasfaltada de la travesía. Primero en duro ascenso, hasta almorzar en elpunto de partida de la competencia mas famosa en Argentina de mountain bike: El «Trasmontaña». Luego del almuerzo llegó el premio para los ciclistas: 800 metros de descenso en 15km!

Desde allí nos trasladamos hacia Concepción paradormir en un hotel. Al díasiguiente comenzamos el que sería el día más duro de la travesía: 30km de ascenso en selva sub-tropical y 1200 metros de desnivel a superar. El grupo se preparó mentalmente para el esfuerzo y se hidrató continuamente, ya que estábamos pasando por una ola de calor muy notoria para el mes de octubre.

Algunos subían muy contentos, otros preguntándose quien los había enviado a hacer semejante esfuerzo!! La fatiga era considerable y todavía no habíapasado lo peor! Quedaban los últimos cinco kilómetros de ascenso en caracolhasta llegar al abra. El camino era increíble y el zig- zag y el caracol, nos permitía ver a nuestros compañeros trepar en diferentes partes delmismo, por momentos usábamos la relación de cambios para máximo esfuerzo, en silencio, solo escuchando el ruido de las ruedas en contacto con el suelo y la propia respiración trabajando en forma constante como un tren a vapor.

Para calmar los ánimos, nada mejor que un buen almuerzo y mucho líquido! Y
luego de eso, un infartante descenso hacia la Provincia de Catamarca.  Con la última luz que quedaba, llegamos a Buena Vista-Las Estancias.
Luego de la cena, eran las 23hs y no quedaba ninguno despierto!

Al día siguiente, dejábamos el «verde» para adentrarnos en la puna y el desierto de Catamarca. Fuimos pedaleando suavemente de 1600 a 1800 metros y se sentía un calor muy llamativo para la época. Sabíamos que en Buenos Aires hacía mucho calor, pero no imaginamos lo que vendría más adelante. Luego de 22km comenzamos a descender la «Cuesta de la Chilca» hasta 1000 metros sobre el nivel del mar, el calor se hacía cada vez más intenso. El descenso fue fantástico, los paisajes increíbles y la vista del salar de «Pipanaco» maravilloso.

Ni bien terminó el descenso decidimos ira Andalgalá en vehículo. Los termómetros marcaban 48° al sol y 41° a la sombra. Nuestro hospedaje en Andalgalá fue «Huasan», una esta estancia productora de aceite de oliva de calidad de exportación del año 1711 que tiene un valor histórico incalculable. La calidez de su construcción, el ancho de sus paredes avejentadas, su galería estilo andaluz y el «charme» de cenar un asado argentino en medio del jardín bajo las palmeras no tuvieron comparación alguna!
Por supuesto todos compramos aceitede oliva y recibimos de parte del dueño,  el «Vasco», una explicación sobre el proceso completo de la producción de ese tipo de aceite.

Esa mañana partimos en vehículo a lo largo de 42km ganando en ascenso 2000 metros. En esta zona de contrastes, habíamos planificado almorzar allí arriba, pero a 3000 metros sobre el nivel del mar hacia mucho frío!! El camino regala unas vistas y paisajes indescriptibles, lo único en lo que uno piensa es en la maravilla de la naturaleza, en la inmensidad…y en pedalear con mucho cuidado ya que es un camino en descenso, de solo 3 metros de ancho y sin guard-rails!! Todos comentamos al final del día la excitación de la bajada, las toneladas de adrenalina pero también el miedo cuando subíamos en vehículo!

Luego de nuestra segunda noche en Huasan, viajamos dos horas hasta nuestro punto de partida del día: El plan era recorrer en sentido norte-sur el camino que lleva desde la Ruta 1 hasta la estancia donde pararíamos esa noche, luego de 55km de ascensos y descensos! El camino se presentaba maravilloso, pero lo inesperado sucedió: en una región donde solo llueve entre diciembre y marzo, comenzó a llover! Pedaleamos 30km, y cuando estábamos mojados y algunos empezaban a sentir frío, hicimos un pic-nic dentro de la van para recorrer los últimos kilómetros en vehículo. Llegamos a «Los Mimbres» la estancia, y fue hermosa la sorpresa de ver manadas de llamas corriendo por el campo. Marita, la dueña de la estancia, nos preparó una cena maravillosa y nos quedamos hasta tarde disfrutando de una casa de campo.

Para el último día de bike, salimos en vehículo, evitamos pedalear la «Cuesta de los Varela», es verdad que somos amantes del mountain bike, pero luego de seis días en bici, esa cuesta de 800 metros de desnivel en 7km suena a mal gusto!!

Una vez arriba quedamos maravillados con la cantidad de cóndores. Luego de dos días de mal tiempo, sin poder volar y con mucha hambre, salen a buscar su alimento, recorriendo hasta 100km por día. Los paisajes allí arriba eran maravillosos, era notorio ver los viejos cultivos en terrazas de los indígenas locales y los inmensos paisajes verdes y abiertos.

 

Este fue un día muy divertido para la bicicleta, con ascensos, descensos y curvas, llegamos luego de 32km hasta «Las Juntas». Allí hay un pequeño río, donde la gran mayoría terminó refrescándose luego del almuerzo. El programa había llegado a su fin, las sonrisas de todos hablaban solo de satisfacción y alegría luego de haber vivido una semana maravillosa.

Texto y Fotos: Mariano D’Alessandro
Más información: MTB Tours
www.mtbtours.com
+54 11 4788-1549

1 comentario en “«Nevado del Aconquija» Relato de la travesía en Mountain Bike por Catamarca y Tucumán”

  1. Mariana

    Exelente relato. Felicitaciones! Muy buena info.

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